Catálogo Arte rupestre. Museo de Altamira

Los albores del arte

Hace unos 40.000 años los grupos humanos pensaron las imágenes que percibían e iniciaron un proceso de transformación de esos pensamientos en representaciones que comunicaban sus experiencias. Las paredes de las cuevas, las rocas, los huesos de animales o las astas de los ciervos se convirtieron en los lienzos que sirvieron para visualizar su ideología, para sacar al exterior el pensamiento que los definía y que a través del arte creaba una nueva comunicación en la búsqueda de la identidad humana.
La cueva de Altamira guarda las expresiones de los diferentes grupos que la habitaron desde hace 35.000 años y hasta 13.000. Constituye su legado, el reflejo de su mundo y de su forma de verlo, su relación con la naturaleza a través de un código simbólico que refleja su mentalidad. Una codificación de su mundo que hoy en día no podemos descifrar al detalle, pero si en lo esencial.
La cueva de Altamira fue inscrita en la lista de Patrimonio Mundial de UNESCO en 1985.

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