Patrimonio Mundial

Iglesias Románicas catalanas del Vall de Boí

Iglesias Románicas catalanas del Vall de Boí


Cataluña

2000

Encontramos en la Vall de Boí (provincia de Lleida) nueve templos románicos datados entre los siglos XI y XIII, ejemplos homogéneos y puros de los profundos intercambios culturales en la Europa medieval, especialmente a través de la barrera montañosa de los Pirineos. Este conjunto de iglesias románicas fue declarado Patrimonio Mundial en el año 2000. Uno de los mayores valores a destacar de este bien se fundamenta en su unidad: no hay otro lugar en Europa con un conjunto de iglesias tan notable construidas en un mismo período de tiempo que ilustre de una manera tan viva la transmisión de un movimiento cultural capaz de traspasar la barrera montañosa de los Pirineos.

Un enclave de montañas abruptas es el escenario donde se sitúa uno de los mejores ejemplos de escultura, mobiliario y pintura mural románica de su tiempo. Presenta una unidad arquitectónica muy característica que sigue los modelos provenientes del norte de Italia (románico lombardo) y en el destacan los esbeltos campanarios de torre con decoración exterior de arquerías ciegas y bandas verticales. Los materiales utilizados son los autóctonos: piedra, pizarra y madera y en su mayor parte se conservan las piezas originales.

Las nueve iglesias que forman el bien declarado (Sant Climent de Taüll y Santa María de Taüll, Sant Joan de Boí, Santa Eulalia de Erill la Vall, Sant Feliu de Barruera, La Nativitat y Sant Quirc de Durro, Santa María de Cardet y la Assumpció de Coll) presentan una o tres naves que se levantan con pequeños sillares de granito y se cubren con estructuras de madera o bóvedas de cañón. Por encima de todo destacan los campanarios; esbeltas torres de planta cuadrada que cumplían una función de comunicación y vigilancia del territorio y siguiendo los modelos del norte de Italia presentan bandas lombardas y arquetes ciegos que decoran rítmicamente los exteriores de los ábsides y los campanarios.

En la actualidad, el estado de conservación de las iglesias es bueno. En ellos se revelaban los valores espirituales de la sociedad del momento, sirviendo de instrucción a los fieles que acudían. Esta decoración interior, completada con frontales de altar y tallas, se encuentra en gran parte en el Museo Nacional de Arte de Catalunya.

 

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