Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

La fragata Nuestra Señora de las Mercedes
Patrimonio subacuático recuperado

The blowing up of the Spanish frigate Nuestra Señora de las Mercedes at the Battle of Cape Santa Maria, 5th October 1804, by F. Sartorius, 1807.© The Richard Green Gallery, London
  1. Nuestra Señora de las Mercedes
  2. Después de la batalla

Después de la batalla

Episodio de la Batalla de Trafalgar, de Francisco Sans Cabot. Museo del Prado

El 17 de octubre de 1804 la fragata Fama llegaba al puerto de Portsmouth mientras que la Medea y la Clara atracaban dos días después en el de Plymouth. Oficiales y tripulación quedaron retenidos en las naves a causa de la epidemia de fiebre amarilla declarada a bordo. Una vez levantada la cuarentena toda la tripulación fue liberada y la carga confiscada. Todos los caudales, incluidos los sueldos pertenecientes a oficiales y tropa, fueron enviados al Banco de Londres, en total llegaron casi tres millones de pesos aunque en los estados de caudales realizados por Diego de Alvear y Miguel de Zapiain, comandantes de la fragata Medea y Fama, la cantidad que transportaban era inferior a la que consta en el registro de la Aduana del Puerto de El Callao.

A través de la carta dirigida por el embajador de España en Gran Bretaña, José de Anduaga, al Secretario de Estado y del Despacho de Estado, Pedro Ceballos, se conoce la entrevista que mantuvo el embajador español con el Ministro de Estado, Lord Harrowby. Mientras José de Anduaga defendía con indignación la afrenta recibida por el ataque británico a una potencia no enemiga, el gobierno británico aducía el haberse dado órdenes para que la Armada Británica interceptase cualquier entrada de caudales en España, dada la certeza del apoyo económico que España estaba dando a Francia. Asimismo se culpaba al general Bustamante de no haber rendido las naves y provocado el hundimiento.

Fueron constantes las apelaciones del cuerpo diplomático español solicitando garantías para que se respetasen las cajas de soldadas, los sueldos de oficiales y tripulación, así como las cantidades que llevaban a título particular.

Cualquier negociación quedó, lógicamente, suspendida cuando el 14 de diciembre de 1804 se declaró formalmente la guerra entre Gran Bretaña y España. La cuestión también quedó pendiente en los acuerdos a los que llegaron ambas potencias en marzo de 1809 tras el levantamiento español contra las tropas napoleónicas y la intervención británica en la Guerra de la Independencia. Hubo que esperar hasta 1824 cuando se dio la orden del pago de indemnizaciones de presas de guerra anteriores a 1805.
 

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