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El Club de lectura internacional Barcelona-Medellín: tendiendo puentes lectores a ambos lados del Atlántico

  • Estrechar lazos entre lectores que viven a más de 8.500 kilometros de distancia es lo que busca este club de lectura que nació en 2011 y tiene la peculiaridad de acercar a personas de Barcelona y Medellín que cada tercer sábado al mes, a través de una videoconferencia, se ven las caras y escuchan sus voces mientras comentan una novela seleccionada  a partir de las obras de escritores de las dos ciudades
Logo Club lectura BCN Medellin
Logo Club Medellín Barcelona

Tender un puente muy especial construido a base de libros por el que pudieran transitar las opiniones y las experiencias lectoras de personas que vivan a ambos lados del Atlántico fue la idea que tuvo un grupo de intrépidos bibliotecarios barceloneses que en 2010 visitó la ciudad colombiana de Medellín y que acabó cristalizando, en marzo de 2011, en el Club de lectura internacional Barcelona-Medellín o Medellín-Barcelona, un espacio de encuentro entre dos ciudades, entre dos culturas separadas por un océano pero unidas y hermanadas por la literatura.

Este club, en el que están implicados el Consorcio de Bibliotecas de Barcelona, la Secretaría de Cultura Ciudadana de la Alcaldía de Medellín y la Corporación Estanislao Zuleta de la ciudad colombiana, se basa en la dinámica tradicional de los clubes de lectura, es decir, un grupo de lectores que lee un mismo libro que posteriormente es comentado en una sesión donde los participantes intercambian sus opiniones. La peculiaridad de esta experiencia es que ese diálogo lector se produce entre dos grupos de personas que viven en lugares tan alejados en el mapa como Barcelona y Medellín.

Gracias a las nuevas tecnologías, en forma de videoconferencia, cada tercer sábado del mes los lectores entablan una conversación sobre un libro seleccionado a partir de obras de escritores de las dos ciudades, consiguiendo que la lectura sea una herramienta fundamental para el conocimiento del otro y para descubrir la obra de muchos autores que, a pesar de su enorme calidad, son prácticamente desconocidos y difíciles de encontrar fuera de sus fronteras.

A lo largo de las siete ediciones que lleva en funcionamiento este club de lectura “a distancia”, que ha contado con la participación de grandes autores de las dos ciudades como José Libardo Porras, Enrique Vila-Matas, Sergio Álvarez, Ignacio Martínez de Pisón, Gloria Restrepo, Jorge Carrión, Alfonso Buitrago, Antonio G. Iturbe, Jorge Mario Betancur, Olga Merino, Pablo Montoya o Carlos Zanón, entre otros, ha ido superando las dificultades tecnológicas y en algunos casos prácticas, como hacer la selección de los títulos y poder disponer de las obras seleccionadas en ambas localidades. La lectura ha logrado acortar los más de 8.500 kilómetros de distancia que separan Barcelona y Medellín y, sobre todo, ha creado verdaderos lazos de complicidad entre los lectores de ambos lados del Atlántico que una vez al mes, aunque sea a través de un plasma, se ven las caras y escuchan sus voces.

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Lectureando con... Juanjo Arranz, director de programas y cooperación de Biblioteques de Barcelona 

 

1. ¿Cómo, cuándo y por qué surgió la iniciativa?

La iniciativa de arrancar un proyecto de fomento de la lectura que aglutinara a un grupo de lectores de Barcelona y otro de Medellín, nació en el año 2010, durante una de las visitas a Medellín de un grupo de profesionales del ámbito bibliotecario de Barcelona. Compartíamos la ilusión de crear un puente de diálogo sobre el hecho literario por el que pudieran transitar las opiniones y experiencias lectoras de ambas orillas del Atlántico.

2. ¿Con qué expectativas? ¿qué objetivos persigue?

Los objetivos del proyecto eran crear una actividad singular de promoción de la lectura que, partiendo de la dinámica tradicional de los clubes de lectura, propusiera una herramienta de conocimiento del otro, a través del comentario y debate de las novelas de los autores de Medellín y de las novelas de los autores de Barcelona. Las expectativas primeras buscaban la adhesión de las bibliotecas, los lectores y los autores y el diseño y ejecución de un programa de lecturas que, junto a las dinámicas previstas y las visitas habituales de los autores, acabaran satisfaciendo plenamente las expectativas de los participantes.

3. ¿A qué público está destinada?

Está dirigida a gente aficionada a la lectura que quiera sociabilizar lo leído.
También se sienten atraídos por la experiencia otra gente que invierten los términos de forma que el encuentro social para hablar sobre lo leído acaba siendo el motor para leer. Obviamente, sin ir expresamente dirigido a ellos, el club también se nutre de colombianos que viven en Barcelona y que encuentran en el club de lectura internacional un elemento de reencuentro cultural.

Por lo que respecta a la participación, entre 2011 y 2015 asistieron a las sesiones (8 por curso) un total de 593 personas en Barcelona y 673 en Medellín. Actualmente hay un grupo fijo en Barcelona compuesto por 14 personas.

4. Coméntanos brevemente cuál es la mecánica del proyecto, en qué consiste

La mecánica es la propia de los clubes de lectura, un grupo de lectores de Barcelona y un grupo de lectores de Medellín lee un mismo libro que será comentado por ambos grupos el tercer sábado de mes a través de videoconferencia. Las dinámicas internas de los grupos divergen en un punto: el grupo de Medellín realiza un encuentro previo a la sesión común y el grupo de Barcelona no lo hace.

A lo largo de las siete ediciones del club de lectura, han visitado el club un gran número de autores, que se han mostrado encantados y sorprendidos con la iniciativa y con la dinámica de la misma. Así, desde el lejano mes de marzo del 2011 —fecha en que arrancó el proyecto, en el marco del festival Kosmopolis, con una sesión dedicada a la novela El olvido que seremos de Héctor Abad Faciolince, en la que no pudo estar el autor pero sí su madre y una de sus hermanas, tan importantes para significar un texto autobiográfico de luto como el que presenta la novela— hasta el pasado mes de noviembre de 2016, han visitado el club: David Castillo, José Libardo Porras, Enrique Vila-Matas, Sergio Álvarez, Ignacio Martínez de Pisón, Gloria Restrepo, Jorge Carrión, A.G. Porta, Use Lahoz, Alfonso Buitrago, Ricardo Cano Gaviria, Antonio G. Iturbe, Jorge Mario Betancur, Jorge Franco, Eduardo Cano, Olga Merino, Pablo Montoya y Carlos Zanón.

5. ¿Cómo ha evolucionado desde su lanzamiento? ¿Habéis introducido algún cambio importante?

La evolución más importante ha sido que hemos mejorado la calidad y la potencia de las conexiones, facilitando una mejor experiencia de la actividad. Los inicios fueron difíciles. Para arrancar el proyecto fue necesario el apoyo del CCCB y la utilización del sistema de anilla cultural. Después, con la llegada de la fibra a las bibliotecas, pudimos desplazar el espacio físico de la actividad hacia la Biblioteca Ignasi Iglesias, con todas las garantías de calidad de las videoconferencias. El grupo de Medellín se reúne en el Museo de Antioquia.

6. ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención respecto a la respuesta del público desde que comenzasteis?

Los lazos de complicidad que se han establecido entre los participantes, incluso sin haberse visto más que a través de un plasma. La prueba fue el encuentro de algunos miembros del club con el conductor y uno de los participantes del grupo de Medellín, cuando estos visitaron Barcelona el año 2015 para explicar la experiencia en el marco de Kosmopolis 2015.

7. ¿Con qué dificultades os habéis ido encontrando?

La verdad es que las dificultades han sido y son múltiples. Un aspecto especialmente complicado ha sido la selección de los títulos, la disponibilidad de estos en ambos lados y el envío de los mismos de lado a lado del Atlántico. Tenemos por asumido que nuestros clásicos más recientes deben poblar de manera habitual las estanterías de las bibliotecas y librerías de un país hermano como Colombia, pero no es así. A la inversa quizás el flujo sea más habitual pero son muchos los autores de Medellín, y por extensión de toda Colombia, que pese a su extraordinaria calidad, no han sido publicados en España. Otros habiéndolo sido, son hoy desconocidos pues sus obras están descatalogadas y no hay manera de encontrarlas. Este año, por ejemplo, vamos a leer La casa grande, una novela corta de Álvaro Cepeda Samudio, un clásico de la narrativa colombiana que formaba parte del grupo de Barranquilla junto a García Márquez. La novela fue publicada por Plaza y Janés en España en 1979 y no ha sido reeditada desde entonces, resultando ser un gran desconocido en nuestro país. Lo mismo puede decirse de un autor como José María Vargas Vila, un clásico de la literatura colombiana de inicios del siglo XX, que vivió y murió en Barcelona y que apenas ha sido editado en nuestro país, siendo un auténtico desconocido más allá del ámbito de los estudios universitarios.

Este elemento de descubrimiento permanente de autores de aquí allí (Sagarra o Rodoreda entre los clásicos), se ha constituido como una parte esencial del club de lectura, y eso, y vuelvo a la pregunta, a pesar de las dificultades para comprar y mover libros, dificultades agravadas por los años de recortes.

8. Cuéntanos brevemente qué recursos fueron necesarios para poner en marcha la iniciativa

Si se me permite el tópico, al principio estuvo la ilusión y la certeza de que lo que se proyectaba encajaba perfectamente con los proyectos de cooperación y la hermandad que tradicionalmente ha caracterizado la relación de Barcelona y Medellín.

Después fue necesaria la utilización de los elementos técnicos capaces de abolir los espacios físicos, permitiendo que una vez al mes nos pudiéramos ver las caras y escuchar las voces los dos grupos. Después de probar herramientas como Skype, acabamos utilizando los recursos de anilla cultural de la cual formaban parte las dos ciudades.

En Medellín los recursos necesarios para desarrollar y ejecutar el proyecto los facilitó la Secretaría de Cultura de Alcaldía de Medellín. La Corporación Estanislao Zuleta se encarga de la gestión del club. En Barcelona la organización corre a cargo de Biblioteques de Barcelona, el espacio físico de encuentro es la Biblioteca Ignasi Iglesias-Can Fabra y contamos con el apoyo de la Dirección de Justicia Global y Cooperación del Ayuntamiento de Barcelona. Casa América Catalunya nos ayuda en el tema de la difusión y contamos durante las primeras ediciones con la colaboración del CCCB.

9. ¿Cuál es tu balance personal del proyecto?

El balance es extremadamente positivo. El grado de satisfacción de la gente es muy notable y la actividad se ha acabo consolidando. El reconocimiento de Iberbibliotecas en la cuarta convocatoria de ayudas viene a ratificar la solidez del proyecto.

10. ¿Qué consejos darías a otras personas que se estén planteando poner en marcha una iniciativa similar a la vuestra?

Obviamente, creer en el proyecto y sobre todo solidificar la relación de colaboración y cooperación con la otra parte. La clave del éxito reside en aunar empatías y recursos pues el proyecto solo puede ponerse en marcha y funcionar con el empuje simultáneo de ambas partes. Y el empuje ha de ser simétrico.

Datos de contacto

Club de lectura internacional Barcelona-Medellín

Consorcio de Bibliotecas de Barcelona, Secretaría de Cultura Ciudadana de la Alcaldía de Medellín y Corporación Estanislao Zuleta (Medellín)

Colaboradores: Biblioteca Ignasi Iglesias-Can Fabra (Barcelona), Dirección de Justicia Global y Cooperación del Ayuntamiento de Barcelona, Casa América Catalunya y Museo Antoquia (Medellín)

Barcelona:

Consorcio de Bibliotecas de Barcelona
La Rambla 98, 3r piso
Teléfono: 93 316 12 42
Jarranz@bcn.cat e-mail
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Medellín:

Corporación Cultural Estanislao Zuleta
Calle 46 No. 70A - 60. Medellín
Teléfono: (4) 444 - 3584
info@corpozuleta.org e-mail
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