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Lectureando con…

"Perros y Letras": tu mejor amigo, también para aprender a leer 

  • Cuando en noviembre de 1999 los usuarios de la Biblioteca Pública de Salt Lake City (Utah, EE.UU.) se encontraron a unos perros que les estaban esperando para comenzar a leer, no podían imaginar que iban a ser los pioneros de un programa de lectura que, dieciocho años más tarde, contaría con más de 5.500 “perros lectores” leyendo con personas de todas las edades en diecisiete países
Logo Perros y Letras

En 1999 Intermountain Therapy Animals, una organización radicada en Utah, Estados Unidos, puso en marcha el programa R.E.A.D (en inglés Reading Education Assistance Dogs) un innovador proyecto cuyo objetivo era mejorar las habilidades lectoras de los escolares, fundamentalmente su fluidez y comprensión, empleando un método diferente, novedoso y muy eficaz: leer a un perro. Han pasado 18 años y a día de hoy el proyecto, que arrancó en la Biblioteca Pública de Salt Lake City, cuenta con más de 5.500 “perros lectores” que leen con personas de todas las edades en 17 países diferentes, incluido España donde la iniciativa recaló en 2012 con Perros y Letras, representante oficial de R.E.A.D. en nuestro país, gracias al apoyo de Iberdrola y Obra Social La Caixa. Actualmente en España un total de 23 perros están ayudando a leer a personas y el proyecto tiene presencia en Albacete, Alicante, A Coruña, Castellón, La Rioja, Las Palmas, Madrid, Murcia y Zaragoza.

Pero, ¿por qué es efectivo leer a un perro? Los animales son los acompañantes ideales de la lectura porque, entre otras cosas: ayudan a relajarse más y a disminuir la presión arterial, escuchan atentamente, no juzgan, no se burlan, no critican, dejan que los niños – o adultos - vayan a su propio ritmo y son menos intimidantes que los compañeros de clase. El lector se siente importante, ya que es el “elegido” para leer al perro, lo ve como algo muy positivo y motivador ya que va a ejercer de “profesor” de alguien que sabe menos que él y que le escucha con interés. La lectura con R.E.A.D. siempre es individual, por lo que cada lector tiene su momento mágico y único con el libro que elige y con el perro “lector”, que se mantiene atento a su voz (se lee en voz alta), ya que el animal va a responder de forma diferente, según las necesidades, capacidad y objetivos establecidos para cada persona.

Estos perros – y gatos – especialmente entrenados y examinados para ser “lectores”,  consiguen crear el ambiente adecuado para que no solo las habilidades lectoras se vean incrementadas. La autoestima, la seguridad, la expresión oral, la atención y las relaciones sociales también mejoran. Y, por supuesto, la afición por la lectura. El despertar del gusto por la lectura es algo que los padres pueden observar desde las primeras sesiones lectoras. Se sorprenden muy gratamente al ver como sus hijos comienzan a leer en casa a sus hermanos pequeños, a los peluches, al hámster o ¡a los peces del acuario!

El perro es un animal fiel por naturaleza que se caracteriza, entre otras cosas, por ser leal, proteger a los suyos sin pedir nada a cambio o dar mucho, mucho cariño a los que le rodean, lo que le ha convertido en el “mejor amigo” del hombre. Después de conocer esta estupenda iniciativa de fomento a la lectura no tenemos ninguna duda de que los perros también pueden ser grandes compañeros para que mucha gente se enfrente al difícil y a la vez maravilloso reto de aprender a leer y además disfrutar con la lectura.

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Lectureando con... Elena Domínguez, directora de Perros y Letras - R.E.A.D España

1. ¿Cómo, cuándo y por qué surgió la iniciativa?

El programa R.E.A.D. de Lectura Educativa con Perros nació en EE.UU. hace 18 años, gracias a Intermountain Therapy Animals, sus creadores. Ellos observaron que los niños que leían a sus propios perros, en sus casas, tenían una mayor disposición hacia la lectura que aquellos que no lo hacían, por lo que decidieron crear un programa estructurado – pionero en el mundo – para ayudar a los niños a mejorar sus habilidades lectoras.

Se implementó por primera vez en el año 1999, en la biblioteca pública de Salt Lake City (Utah), y tuvo tanto éxito que se extendió rápidamente por todo EE.UU. Desde entonces, no ha parado de crecer. Actualmente, más de 5.500 Equipos R.E.A.D. trabajamos con nuestros perros (y otros animales) en 17 países. En España estamos presentes desde 2012.

2. ¿Con qué expectativas? ¿qué objetivos persigue?

R.E.A.D. nació orientado a mejorar las habilidades lectoras de los niños y niñas – fluidez, comprensión lectora, vocabulario - pero, a lo largo de estos años de experiencia, hemos comprobado el enorme potencial y la efectividad del programa en otros aspectos, fundamentales para el correcto desarrollo humano y social de los escolares. Hemos visto cómo R.E.A.D. incide muy positivamente en la autoestima, el autoconcepto, el autocontrol, la seguridad de los lectores… Aumenta la tranquilidad, la relajación y la concentración. También mejora su relación con el entorno, ya que aumenta la comunicación con sus compañeros de curso y con los adultos. A diferencia de otras terapias, los lectores se sienten importantes, son los “elegidos” para leer a los perros, lo ven como algo muy positivo.

Foto proyecto Perros y Letras

3. ¿A qué público está destinada?

Nos dirigimos a niños desde los 3 años en adelante. Todos pueden leer y aprender con los perros R.E.A.D. No es necesario que tengan dificultades de aprendizaje o necesidades especiales. Con cada escolar se trabaja según lo que necesite, bien con un objetivo terapéutico (en colegios), bien para conseguir que se animen a leer (en bibliotecas o librerías) y que disfruten de un rato agradable en la mejor compañía que un niño pueda imaginar: un perro que le escucha y un libro.

4. Coméntanos brevemente cuál es la mecánica del proyecto, en qué consiste

Trabajamos en dos entornos diferentes, según las metas que queramos conseguir. En los colegios, nuestro fin es terapéutico. Los profesores eligen a los escolares que se pueden beneficiar de R.E.A.D., indicándonos los objetivos para cada uno de ellos, antes del inicio de las sesiones lectoras. En otros entornos, como bibliotecas o librerías, nuestro fin es la animación a la lectura, que los peques disfruten y aumenten su gusto por los libros. En ambos entornos, la lectura siempre es individual, nunca en grupo. Cada lector tiene su “momento mágico y único” con el libro que elige y el perro que le escucha, ya que el animal va a responder de forma diferente, según las necesidades, capacidad y objetivos establecidos para cada escolar.

En cualquier espacio, lo importante es el cambio de rol que se produce, y que facilita la conexión emocional entre el lector y el perro. El niño pasa a ser el profesor del perro, que le escucha atentamente, no le juzga y está pendiente de la lectura.

Foto de sesion de lectura Perros y Letras

5. ¿Cómo ha evolucionado desde su lanzamiento? ¿Habéis introducido algún cambio importante?

En España hemos introducido el movimiento de pata de los perros para “corregir” a los lectores. Es decir, cuando un peque se equivoca al leer, el perro mueve la pata, para indicar que ha habido algo que le ha sonado raro. Para los niños es un juego mágico y se quedan maravillados de lo “listos que son los perros”. La introducción en sesiones de estos movimientos lo hemos compartido con el resto de Equipos R.E.A.D. en el mundo, ya que una de las ventajas del programa es su flexibilidad. Todos podemos aportar, siempre que no vaya en contra del espíritu de R.E.A.D. Como cada lector es diferente y único, podemos utilizar el programa adaptándonos a cada persona.

Otro cambio introducido en España es la lectura con adultos. En concreto, con personas sin hogar, de diferentes edades. Para nosotros era un reto trabajar con ellos, ya que pensábamos que los adultos no serían capaces de relajarse y conectar tanto con los perros. Pero si ha ocurrido. La conexión especial también se produce con ellos, y están encantados de leer a unos oyentes tan peludos, que no les juzgan y que disfrutan tanto con sus caricias.

6. ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención respecto a la respuesta del público desde que comenzasteis?

Lo más sorprendente es la conexión que se establece con el perro, cómo el lector asume su papel de maestro del animal, al que tiene que explicar y enseñar todo lo que no sabe. Esto provoca que la motivación hacia la lectura aumente muchísimo, ya que los peques comienzan a leer en sus casas, en el cole, en la biblioteca… Y escogen como oyentes a cualquier ser humano o animal que tenga más a mano. Leen a sus hermanos pequeños, a sus peces, al hámster, a sus propios perros o gatos, al peluche… Están practicando, para poder leer mejor al perro que le espera en el colegio. También nos sorprende el cambio que se produce sobre la percepción del perro como un animal “listísimo”, al que hay que proteger y cuidar. Lo comienzan a ver de otra manera, más cercana a ellos.

Foto de Perros y Letras

7. ¿Con qué dificultades os habéis ido encontrando?

Principalmente, la desconfianza y el temor a introducir un perro en un entorno donde antes no tenía cabida, como son los colegios y las bibliotecas públicas. Trabajamos en horario escolar, y al principio despertaba mucha curiosidad ver a los perros por el pasillo del cole, camino del aula de lectura. Los colegios Aldebarán y Ciudad de Columbia de Tres Cantos (Madrid) fueron los primeros que confiaron en nosotros en España, y con ellos seguimos, cuatro años más tarde.

Tampoco en las bibliotecas fue fácil. Pensaban que los usuarios podrían sentirse intimidados al ver a un animal. En este sentido fue muy importante que la Red de Bibliotecas de la antigua Caja Madrid (Bankia) nos abriera sus puertas, y que la Biblioteca Nacional de España confiase en nosotros.

Las dificultades de financiación vienen de la mano de esta desconfianza inicial, que poco a poco, y gracias a la experiencia de estos últimos cinco años, estamos consiguiendo superar.

8. Cuéntanos brevemente qué recursos fueron necesarios para poner en marcha la iniciativa

Los comienzos siempre son complicados, y más en un proyecto tan innovador en España, que rompía los esquemas de muchas personas respecto a su visión de los animales. Aparte de la búsqueda permanente de financiación, contar con el equipo humano adecuado siempre es un objetivo prioritario para nosotros, ya que hay una serie de requisitos para ser Equipo R.E.A.D. que no todos pueden cumplir. Necesitamos personas con una formación específica (psicólogos, logopedas, maestros o similares, o universitarios de otras ramas y formación adicional en los campos indicados), que puedan trabajar con sus propios perros (no con perros ajenos) con unas características determinadas en cuanto a temperamento y habilidades.

Ambos deben aprobar una serie de exámenes, prácticos y teóricos, para su ingreso en R.E.A.D. La búsqueda de personas y perros con estas cualidades y formación fue muy complicada en el inicio. Y lo sigue siendo en la actualidad.

Quiero a Bea

9. ¿Cuál es tu balance personal del proyecto?

Muy positivo. Estamos encantados de lo conseguido hasta ahora, tanto en resultados con los lectores, cuantificables con medidas objetivas de habilidades lectoras, como por el apoyo que recibimos de personas e instituciones que comparten nuestro sueño de poder trabajar junto a los perros, para mejorar la vida de las personas. Siempre desde el absoluto respeto hacia los animales, ya que ellos son nuestros compañeros de equipo, no son herramientas de trabajo ni están a nuestro servicio. Si podemos contribuir a que las personas – niños y adultos – tengan una mejor calidad de vida, se sientan más queridos y, además ese cariño se revierta en que los perros aumenten su status en la sociedad, y que se reconozca su enorme valía como compañeros vitales, estaremos muy orgullosos de nuestra labor. Y todo, a través de la unión entre perros, libros y personas. Tres amigos para siempre.

10. ¿Qué consejos darías a otras personas que se estén planteando poner en marcha una iniciativa similar a la vuestra?

Es un camino fascinante, pero muy difícil, especialmente al principio, ya que hay que luchar con los prejuicios de muchas personas e instituciones. Hay que tener muy claros los objetivos, a largo plazo, y mantenerse en el camino, a pesar de las dificultades. El trabajo con los perros tiene que ser muy serio y riguroso, muy preparado. Si no es así, se corre el peligro de desvirtuar todas las acciones que se hagan en el campo de la educación asistida con animales. Por este motivo, la profesionalidad y formación es imprescindible.

Datos de contacto

"Perros y Letras": leer para avanzar

R.E.A.D España

Tel.: 669 280 783

info@perrosyletras.com e-mail

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