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La casa museo

Fotografia del Marqués y Sorolla

En 1905 el Marqués compró unas casas arruinadas cercanas a la Sinagoga del Tránsito, con la intención de recuperar un ámbito característico del Toledo del siglo XVI y convertirlo en una recreación de lo que pudo haber sido la casa del Greco. Lo que en realidad adquirió Vega-Inclán fueron las llamadas casas de la duquesa de Arjona, muy cercanas al antiguo solar propiedad del marqués de Villena donde había vivido en realidad el Greco.

Salto de línea Tras la restauración de Eladio Laredo y Carranza, el edificio queda dividido en dos partes: la recreación de la casa del Greco, en torno al patio toledano, y la parte del Museo, unida a la anterior por un pasillo. Posteriormente, en 1921, se construye la capilla en la zona del Museo para colocar el artesonado y contextualizar el retablo de San Bernardino. Así se creó la llamada “casa-museo del Greco”, una institución que buscaba por un lado crear un museo de ambiente, mostrando la “casa del Greco” y remarcando su relación con Toledo al mostrarlo viviendo como uno más de la ciudad de su época, y por otro un Museo de arte español con cuadros desde la época del Greco hasta Vicente López, que mostrase al Greco como uno de los grandes artistas de la historia del arte española.

Jardín y Casa del Greco Pulse para ampliar
Jardín alto Pulse para ampliar
Jardín bajo Pulse para ampliar
Sala Museo del Greco Pulse para ampliar
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