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Piezas en restauración

Intervenciones en la gran sala de oración

Gran sala de oración con telas

En los años sesenta del siglo pasado, los muros de la Sinagoga del Tránsito sufrieron una transformación al verse tapizados por unas sedas que imitaban los modelos del Monasterio de las Huelgas, en Burgos. Dichas telas fueron donadas por la familia Pinto Coriat, de origen sefardí.

La decoración constaba de una serie de paños verticales con roleos vegetales tapizando tres paramentos hasta el arrocabe, recorridos en su parte inferior por una cenefa ornamentada con motivos heráldicos alternados con la estrella de David. Entre el muro y la seda había una capa de plástico y otra de goma espuma, todas fijadas al paramento por clavos de diferentes tamaños.

Los problemas de conservación que provocaban estas tapicerías eran numerosos, dificultando las labores de limpieza y mantenimiento. Por estos motivos se decidió retirarlas y devolver a los muros un aspecto más cercano al original: paramentos lisos de yeso con acabado de pintura al temple.

Retirada de las telas en la Sala de oración

Esta intervención se ha llevado a cabo en dos fases: retirada de las telas y adecuación de los muros. Durante el mes de diciembre de 2014, se procedió a la retirada de las tapicerías y sus dos capas de preparación, a fin de poder diagnosticar y valorar el estado de conservación de los paramentos para su posterior intervención de adecuación. Las telas recuperadas fueron aspiradas y plegadas por conjuntos, encontrándose actualmente envueltas en tisú transpirable.

Por otro lado, durante el mes de agosto de 2015, se ha procedido a la limpieza, preparación y resolución cromática de los paramentos. Dicha intervención ha incluido la eliminación de todos los clavos que aún quedaban en los muros y no fueron retirados en la primera fase, el relleno de todas las oquedades y reconstrucción de los perfiles de las esquinas y el lijado y preparación de los muros, para poder aplicar la pintura al temple. Se ha utilizado este tipo de pintura porque es mucho más compatible con los materiales originales de la obra, y porque permite la transpiración de los muros. Respecto al color, se ha pretendido buscar una tonalidad neutra que se integre en la obra y permita el realce y la contemplación de las yeserías decorativas y la techumbre.

Aspecto final de la sala tras la restauración

Lo más interesante de esta segunda fase de intervención, ha sido la realización de diversas catas que nos han permitido conocer el funcionamiento del muro, tanto a nivel estético como estratigráfico, confirmándose de esta forma la ausencia de decoración pictórica en los paños intervenidos. El análisis estratigráfico supone además un punto de partida para la realización de nuevos estudios e intervenciones sobre el programa decorativo de la Sinagoga.

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