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La detección temprana del bajo rendimiento, clave para la reducción del fracaso escolar y el abandono temprano

10 de febrero de 2016

Nota de Prensa

La evaluación final de Educación Primaria proporciona información y orientación para alumnos, familias y centros, facilitando el tránsito entre etapas educativas y la adopción de medidas de apoyo y refuerzo al alumnado con bajo rendimiento

La OCDE ha presentado esta mañana los datos del estudio “Alumnos de bajo rendimiento: por qué se quedan atrás y cómo se les puede ayudar”. Un informe temático que resulta de los datos que la OCDE sigue extrayendo del estudio de PISA 2012.

Según los resultados de PISA, en los países de la OCDE más de uno de cada cuatro alumnos de Secundaria acaba su escolarización sin haber superado el nivel básico de competencia en al menos una de las tres áreas principales de evaluación en PISA (lectura, matemáticas y ciencias).

Evaluaciones

Algunos de los países con mejores resultados en PISA, como Singapur, Hong Kong- China, Taiwán, Corea del Sur y Japón, coinciden en diversas medidas como:

  • Hacer un diagnóstico temprano, desde Primaria, y ofrecer profesores y horas de apoyo.
  • Esperar mucho de todos los alumnos.
  • Ofrecer apoyo para los alumnos migrantes.
  • Establecer redes de ayuda para y entre los centros escolares menos favorecidos.
  • Trabajar con las comunidades educativas para ayudar a los alumnos que lo necesiten.

La evaluación final de Educación Primaria, que se pone en marcha en nuestro sistema educativo este curso 2015/2016 y que no existía en nuestro país, es fruto de las recomendaciones que, desde hace años, lleva haciendo la OCDE en sus informes PISA. Esta evaluación permitirá el diagnóstico de las dificultades de aprendizaje y la orientación e información necesarias para intervenir en los casos de bajo rendimiento escolar. El objetivo es obtener la información que permita tomar las decisiones más acertadas, adaptándolas a las necesidades de cada alumno y centro para personalizar los procesos de enseñanza y aprendizaje y, de esta forma, conseguir la mejora en el rendimiento de los alumnos.

¿Qué pueden hacer los alumnos, los padres, los profesores y la administración pública?

El informe de la OCDE da una serie de recomendaciones a los alumnos y los padres y profesores para mejorar el bajo rendimiento de los alumnos. Además, orienta una serie de claves a las Administraciones para poder trabajar en ellas.

Administraciones Públicas:

  • Definir el bajo rendimiento como prioridad en la agenda educativa.
  •  Identificar a los alumnos y centros escolares de bajo rendimiento y su evolución en el tiempo.
  • Diseñar estrategias que atiendan a los factores asociados al bajo rendimiento.
  • Elaborar sistemas de diagnóstico precoz y apoyos para los alumnos que lo necesiten.
  • Distribuir recursos extra a los centros escolares que concentren estudiantes menos favorecidos.
  • Reducir la tasa de repetición.
  • Permitir a los profesores desarrollar metodologías y recursos para atender a la diversidad de la clase.
  • Garantizar a los centros la autonomía suficiente para que puedan responder a sus necesidades.
  • Y evaluar sus medidas y cambios.

Alumnos:

  • Asistir a clase con regularidad y puntualidad.
  • Hacer los deberes.
  • Esforzarse y seguir a pesar de las dificultades.
  • Participar en actividades extraescolares.

Padres y comunidades:

  • Animar a sus hijos a que se esfuercen.
  • Ofrecerle un lugar tranquilo para estudiar o ayudarle con sus deberes.
  • Tener tiempo para comentar lo que ha ocurrido durante el día.
  • Participar en las actividades del centro escolar.
  • Animar a los miembros de la comunidad a hacer tareas voluntarias o donar recursos para la escuela.

Profesores y equipos directivos:

  • Tener expectativas altas de todos los alumnos, incluso de los de peores resultados.
  • Organizar apoyos para los alumnos que lo requieran.
  • Sentirse integrado en el centro escolar y dar ejemplo.
  • Ofrecer actividades extraescolares.
  • Ser receptivo ante las demandas y animar a los padres a participar en el centro.

Otros factores que influyen en el bajo rendimiento

En este informe, el bajo rendimiento se considera relacionado con varios factores observados en la población estudiantil, así como factores asociados a los centros escolares y al sistema educativo. Incluyen aspectos como el estatus socioeconómico y cultural de las familias, migración, lengua hablada en casa, situación geográfica, estructura familiar, relaciones con el entorno escolar, familiar y comunitario, etc.
De media, en los países de la OCDE, la probabilidad de tener peores resultados en matemáticas suele estar asociada a factores como: pertenecer a estratos socioeconómicos desfavorecidos, ser chica, ser inmigrante, hablar una lengua distinta en casa que en el centro escolar, vivir en una familia monoparental, vivir en el medio rural, no haber acudido a una escuela infantil o haber asistido sólo un año o menos y repetir curso.

Declaraciones de Marcial Marín  Audio

 

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