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Intervención del ministro de Educación, Cultura y Deporte en el acto de inauguración del Curso Universitario en Cáceres

03 de octubre de 2016

Discurso

Majestad,

Quiero agradeceros vuestra presencia en este solemne acto de apertura del curso universitario que muestra de forma palpable y notoria vuestro compromiso con la universidad española. De esta forma la Corona y la Universidad aparecen hoy estrechamente vinculadas como instituciones fundamentales para la libertad, la cohesión y el progreso de la sociedad española.

Es un privilegio celebrar esta inauguración en Cáceres, en esta soleada mañana de otoño donde “hiere el azul del cielo” como dice el verso del poeta extremeño José Miguel Santiago Castelo. Patrimonio de la Humanidad para la UNESCO, “Tercer Conjunto Monumental de Europa” para el Consejo de Europa, Cáceres constituye un gran ejemplo de lo que es España: una gran nación donde la cultura y su patrimonio constituyen una de sus señas de identidad.

Doy las gracias por su hospitalidad, al Presidente de la Junta de Extremadura, D. Guillermo Fernández Vara y a la Universidad de Extremadura en la persona de su Rector D. Segundo Píriz. La institución que hoy nos acoge es querida y valorada en la sociedad extremeña por su contribución al desarrollo de esta Comunidad Autónoma.

Majestad:

Un año más, miles de universitarios dan comienzo a sus estudios universitarios, y otros muchos los continuarán. Una etapa que marcará su trayectoria humana y profesional como adultos, y que será clave en sus vidas gracias al aprendizaje y a las oportunidades de desarrollo personal y de promoción social y laboral que les proporciona la enseñanza superior.

Hoy, el sistema universitario español está compuesto por 84 universidades, públicas y privadas, lo que significa 1,81 universidades por millón de habitantes, lo que nos sitúa en una media europea muy razonable.

Es imprescindible valorar adecuadamente la aportación de la universidad española al desarrollo de nuestro país y sus habitantes, más aún cuando la universidad ha sido el mecanismo por excelencia de movilidad y de progreso social, y la herramienta de oportunidades más importante al alcance de sucesivas generaciones.

La Universidad determina, en gran medida, la competitividad y el talento para impulsar la innovación. El sistema universitario es un factor de atracción de la inversión y un catalizador en el círculo virtuoso del crecimiento y la creación de empleo, además de desempeñar un papel fundamental en la cohesión social de un país. Y sobre todo es una herramienta capital para la creación de ciudadanos libres e iguales que pueden decidir con conocimiento el destino de sus vidas.

Sin embargo, es evidente que la educación superior, el mundo y la sociedad donde opera viven en un contexto global en rápida evolución y continuo cambio.

Debemos ser conscientes de que abordar los retos a los que se enfrentan las universidades es siempre complejo. Porque compleja es, en sí misma, la misión universitaria que exige, a un tiempo, transmitir conocimiento, producir investigación, extender la cultura, preparar profesionales y garantizar oportunidades en términos de igualdad.

En esta ingente tarea aún siguen pendientes diferentes aspectos que preocupan al mundo universitario en particular y a la sociedad en general que se deben acometer con urgencia en el marco de una “Estrategia Española para la Educación Superior”, una estrategia compartida entre el Estado, las Comunidades Autónomas, instituciones, organizaciones y agentes implicados en la educación superior.

En el marco de esta estrategia, el Ministerio de Educación ha puesto en marcha una serie de propuestas para establecer un horizonte común con la comunidad universitaria.

Entre ellas, permítanme que destaque las siguientes:

1. Garantizar el derecho a la educación destinando las mayores partidas presupuestarias en becas y ayudas al estudio, y establecer un programa para la atención a la diversidad con especial énfasis a la discapacidad.

2. Alinear los objetivos estratégicos nacionales con la Agenda Educativa Europea 2020, comprometiéndonos a compartir estrategias e indicadores de cumplimiento.

3. Establecer un nuevo modelo de organización y financiación de las Universidades basado en la calidad de la oferta académica, dedicación del profesorado y excelencia a partir de sistemas transparentes de contabilidad y resultados en docencia, investigación y transferencia de resultados.

4. Establecer una carrera docente de profesores universitario, laboral y funcionarial, en igualdad en derechos y obligaciones, a través de un ordenamiento que establezca los derechos, los deberes y el reconocimiento de su actividad, así como los procedimientos de progresión en la misma, y un proceso de selección que permita la incorporación de los mejores profesores

5. Flexibilizar y facilitar la movilidad del profesorado universitario entre instituciones y entre sectores

6. Crear un sistema permanente de información sobre inserción laboral de los egresados, por universidades y titulaciones, y al tiempo identificar las competencias que requiere el mercado laboral, así como fortalecer la relación entre universidades y empleadores.

7. Revisar y simplificar todos los trámites administrativos relacionados tanto con la gestión como con la evaluación de títulos, de profesores o de otras actividades universitarias para que la carga burocrática sea mucho menor y los procedimientos más sencillos manteniendo la rigurosidad y transparencia.

8. Impulsar programas para la participación de las Universidades en la universidad digital, así como compartir recursos a través del uso del software libre.

9. Crear un programa de excelencia universitaria, dirigido principalmente a promover la especialización y la internacionalización de las universidades y sus departamentos, creando redes internacionales junto a los agentes implicados en la educación superior y el sistema español de ciencia, tecnología e innovación.

10. Desarrollar un modelo formal y no formal de aprendizaje a lo largo de la vida.

11. Identificar las universidades intensivas en investigación y en transferencia de conocimiento, e impulsar la creación de comunidades de conocimiento e innovación para áreas de conocimiento de interés social entre universidades, institutos de investigación y empresas, promoviendo la relación público-privada.

12. Establecer un modelo de mayor implicación de la sociedad en la Universidad, promoviendo la participación ciudadana y la educación superior y la investigación en abierto.

13. Establecer sinergias entre todos los niveles de educación superior (enseñanzas universitarias, artísticas superiores, y formación profesional de grado superior).

14. Potenciar el programa Erasmus+ como signo distintivo de nuestra vocación europeísta y nuestro compromiso con los principios y valores que sustentan la construcción de Europa.

Majestad:

Las acciones llevadas a cabo en colaboración con la comunidad universitaria están dando sus frutos. Especialmente para algo tan singular y relevante para nuestra nación como mejorar la calidad de los estudios universitarios necesitamos colaboración, entendimiento y esfuerzo conjunto. Por eso quiero agradecer muy especialmente a la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas y al Rector Píriz el esfuerzo que hemos realizado juntos para dialogar y para escuchar, para encontrar zonas comunes de entendimiento, para llegar a acuerdos. Ello nos ha permitido seguir avanzando al encuentro de una universidad de calidad implicada en la sociedad y enfocada hacia la solución de sus necesidades.

En este ámbito quiero destacar dos aspectos donde este trabajo común está teniendo un efecto más visible.

El primero es la prueba de acceso a la universidad aprobado por Real Decreto el pasado 30 de julio. Este diálogo fructífero nos ha servido para consensuar una prueba conforme a los requisitos legales y adecuada a las necesidades de los alumnos y sus familias.

El segundo ámbito es la ordenación de las titulaciones del sistema universitario español. En un mundo cada vez más complejo, la flexibilidad de las titulaciones tiene que venir acompañada de la seguridad para estudiantes y empleadores en relación con las competencias adquiridas, y muy especialmente en aquellas titulaciones que son clave en nuestro sistema educativo. Ello permitirá fijar el contenido de estas titulaciones en 240 créditos, mientras que en el resto puede haber una mayor flexibilidad, clave para la competitividad internacional de nuestras universidades. En este caso también ha sido fundamental el entendimiento y la voluntad de llegar a acuerdos guiados por un único objetivo: una mejor universidad y un mejor futuro para nuestros jóvenes.

Desde el convencimiento de que todos concebimos la educación como una “cuestión de estado” para nuestro país, les propongo continuar el camino de la colaboración y el trabajo conjunto, porque sólo así seremos capaces de avanzar y de responder a lo que la sociedad y los ciudadanos reclaman.

Majestad:

Quiero finalizar mi intervención agradeciendo a toda la comunidad universitaria su dedicación en la tarea de seguir formando a las generaciones futuras, y que nos permite que hoy, en esta inauguración del curso universitario, podamos mirar hacia el futuro con más esperanza y con mayores aspiraciones de progreso para nuestro país.

Muchas gracias.

Íñigo Méndez de Vigo y Montojo
Ministro de Educación, Cultura y Deporte

 

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